
Recomiendas una freidora de aire como afiliado. Pusiste el enlace en tu perfil hace un mes, con una foto del producto. Desde entonces lo abrieron 3 personas, y ninguna compró.
Casi nadie vio la freidora funcionando, ni oyó a una persona contar para qué le sirve en su cocina.
Nadie le compra a quien nunca vio
Antes de comprar, una persona pasa por tres pasos:
- ve lo que ofreces;
- pregunta, aunque sea en su cabeza: ¿esto es para mí?, ¿cuánto cuesta?;
- compra, si la respuesta la convence.
Si falla el primer paso, los otros dos no llegan. Una página publicada recibe visitas cuando algo lleva a la gente hasta ella, y un video corto es una forma de hacerlo, todos los días.
«Crear no deja dinero si no le das tu producto a quien lo venda.»
Eric
Lo que hace un video por cada tipo de oferta
- Un curso: una persona cuenta un problema que tiene tu alumno, y qué lección lo resuelve.
- Una app: una persona muestra la tarea de su día que tu app le resuelve.
- Un servicio: una persona explica con palabras simples qué haces y para quién.
- Un producto de afiliado: una persona lo usa frente a la cámara y dice para qué le sirve.
Son los mismos videos de la oferta 1, hechos para lo tuyo. Los diseños gráficos de la oferta 2 también te sirven: la oferta del mes de tu curso, el precio de lanzamiento de tu app.
Un vendedor que no cobra comisión
Un afiliado humano suele cobrar una parte de cada venta, a menudo entre el 25 % y el 50 %. Un AI influencer presenta tu oferta en cada video y no cobra comisión: tú pagas la generación de cada video.
Sigues siendo tú quien elige el tema, revisa el guion y publica. La cara que sale en el video ya no tiene que ser la tuya.