
El video está listo. Lo vas a mandar a la dueña de la panadería que te lo encargó.
Lo miras una última vez en el teléfono, a pantalla completa. En el segundo 7, la mano que sostiene el pastel tiene seis dedos.
Ella lo habría visto antes que tú. Y lo habría visto también cada persona que lo mira en sus redes.
«En el momento en que aceptas la calidad que salga y decides usarla, te quedas atado a ese nivel.»
Kristian Jennings, creador de anuncios con IA (traducido del inglés)
1. Las manos
La inteligencia artificial todavía se equivoca con las manos, aunque el proceso se haga bien. Antes de mandar un video, cuenta los dedos y mira:
- que cada mano tenga cinco dedos;
- que el producto esté en la misma mano de una toma a la otra;
- que ningún objeto aparezca de la nada.
2. Las letras del producto
La etiqueta es lo primero que se deforma: letras inventadas, un logo al revés, una palabra que cambia de un cuadro al siguiente.
Compara cada toma con la foto real del producto. Si la etiqueta no se puede leer igual, esa toma se repite. El texto exacto, si hace falta, se agrega después, encima del video.
3. Los labios
La boca tiene que moverse con las palabras, sin adelantarse ni quedarse atrás. Y en una toma de lejos con voz encima, la boca no se mueve.
Cuando los labios fallan, casi siempre había demasiadas palabras para los segundos de la toma. Acortar la frase suele arreglarlo.
Cómo revisar
- Mira el video a tamaño completo, nunca en la miniatura.
- Pausa en cada cambio de toma.
- Muéstraselo a alguien de tu casa sin decirle nada, y pregúntale qué le llamó la atención.
- Repite solo la toma que falla. Las demás se quedan como están.
Revisar te toma unos minutos. Publicar un error lo ve todo el que lo mira, y el cliente lo recuerda.