
Es de noche y pasas publicaciones con el pulgar. Aparece una imagen con cinco renglones, tres precios, dos logos y un número de teléfono. Antes de leer la mitad, ya pasaste a la siguiente.
Más abajo aparece una botella azul sobre hielo y cuatro palabras grandes. La entendiste antes de decidir si te detenías.
La segunda ganó tu segundo de atención porque decía una sola cosa.
Una imagen, un trabajo
Estas son 3 imágenes de un mismo paquete, para una misma botella. La marca, OSKEL, es inventada, y las 3 se hicieron con inteligencia artificial:



Cada una hace un solo trabajo, y entre las tres cuentan todo lo que el producto necesita decir:
- la primera muestra a una persona usándola, para que quien mira se vea ahí;
- la segunda muestra el producto solo, para que se recuerde cómo es;
- la tercera dice la promesa, con letras grandes.
Lo que se lee en un segundo
La frase de la tercera imagen tiene 7 palabras, y se lee antes de que el pulgar siga bajando:
«El verano no la alcanza. 24 horas helada.»
la tercera imagen del paquete OSKEL
- una sola frase, corta y grande;
- el producto a la vista, grande y reconocible;
- letras que contrastan con el fondo, claras sobre oscuro o al revés;
- el resto en el texto de abajo: el precio, la dirección, el horario.
La prueba del segundo
- Muéstrale la imagen en el teléfono a alguien de tu casa, durante un segundo.
- Quítale el teléfono.
- Pregúntale qué decía.
Si te contesta con la frase o con el producto, la imagen funciona. Si no sabe qué decir, tiene demasiadas cosas, y una de ellas se va al texto de abajo o a la imagen siguiente. Después, haz la prueba otra vez con la versión corregida.