
Viste un video completo, de principio a fin. El hombre dijo al empezar: «El tercer consejo es el que me salvó el jardín.»
Dio el primero. Dio el segundo. Y el video terminó.
Te quedaste con el teléfono en la mano, esperando el tercero. No vas a volver a ver un video de esa cuenta.
Una pregunta abierta te hace quedarte
Lo que sintió esa persona tiene nombre: un bucle abierto. Es una pregunta que el video pone en tu cabeza al principio y que solo contesta más adelante.
Mientras la pregunta sigue abierta, te quedas mirando. Un ejemplo de dos frases, una al empezar y otra al terminar:
Al empezar: «Esta botella pasó toda la tarde en el carro, al sol.»
Al terminar: «Y mira: son las cinco y el hielo sigue entero.»
Ejemplo inventado para esta página. En un video real, una frase así solo se dice si pasó de verdad.
Ciérrala siempre
Contamos 63 anuncios reales aprobados, en inglés y en español. Esto es lo que encontramos:
Es lo más parecido a una ley que vimos en todo el estudio. Quien abre una pregunta, la contesta. Los 2 anuncios que no la cerraban tenían un error que se notaba al verlos, igual que el video del tercer consejo.
Que sea una pregunta de tu comprador
Una pregunta ingeniosa que a tu comprador no le importa lo atrapa un segundo, y después se va. Antes de escribirla, revisa:
- ¿Tu comprador se haría esta pregunta en su vida diaria?
- ¿La respuesta está en el video, dicha con claridad?
- ¿Cada número o detalle que mencionaste tiene su respuesta?
Lo que te llevas de esta página
Escribe primero el final: la respuesta. Después escribe la primera frase que la hace esperar. Si sabes la respuesta antes de empezar, la pregunta del principio sale casi sola.
Así el video entrega lo que prometió, y la persona que lo vio confía un poco más en el siguiente.