
Le mandaste las 12 imágenes al dueño de la tienda por WhatsApp. Durante el día te llegan tres mensajes de voz.
«En la tercera la botella se ve más oscura.» «En la séptima cambia “promo” por “oferta”.» «Y la del sábado, ¿puede decir que abrimos hasta las 8?»
Abres tu carpeta. Hay tres versiones de la séptima y no sabes cuál le mandaste. Vuelves a escuchar los audios para no olvidar ningún cambio.
«No pierdas tu trabajo en ningún lado. Acuérdate de dónde pusiste tus cosas.»
Eric
Una ronda de correcciones, en una sola lista
- Manda el paquete completo de una vez, con cada imagen numerada.
- Pide las correcciones en un solo mensaje: el número de la imagen y el cambio.
- Corrige solo esas. Las demás quedan como están.
- Revisa el paquete corregido completo antes de mandarlo otra vez.
Una lista así cabe en un solo mensaje, y después nadie tiene que acordarse de lo que dijo en un audio a las tres de la tarde.
La aprobación, por escrito
Cuando el paquete está bien, pide un «sí, aprobado» por mensaje. Ese mensaje los protege a los dos: lo que entregas es lo que el cliente aprobó. Si después pide otro cambio, es una ronda nueva.
Cuántas rondas de correcciones incluye tu precio es una decisión que se toma antes de empezar. Lo vemos en el módulo 8.
La entrega
El cliente recibe cada imagen en cada tamaño, lista para publicar:
- con nombres que se entienden, por ejemplo «oferta-botella-historia»;
- todas juntas, en una sola descarga;
- solo las versiones aprobadas.

Lo que te llevas de esta página
Las correcciones son parte del trabajo. Una lista, una aprobación por escrito y una entrega ordenada hacen que el cliente quiera el paquete de la semana siguiente.