
Alguien vio tu video y comentó «HUERTO». Está esperando la lista que prometiste. Si no tienes nada preparado, espera un rato, se aburre y se va.
Lo que pasa después del video se prepara antes de publicarlo. Son dos preguntas: a dónde va la persona, y qué le ofreces primero.
A dónde va la persona
- A un mensaje privado: la persona comenta una palabra y tú le escribes con lo que prometiste. Es el camino más corto.
- A un enlace: se lo mandas en ese mensaje. Decir «el enlace está en mi perfil» la obliga a salir del video, y mucha gente no lo hace.
- A una página con un solo botón: deja su correo o su WhatsApp a cambio del regalo, y así puedes volver a escribirle.
La página repite la promesa del video con las mismas palabras. Si el video habla de plantas que se secan y la página habla de otra cosa, la persona no entiende por qué llegó ahí, y se va.
Del regalo al primer pago
Casi nadie paga 300 dólares la primera vez que te ve. Los que enseñan a vender en internet usan una escalera, con escalones cada vez más altos:
- Un regalo: una lista, una guía corta, un video. Resuelve la primera parte del problema.
- Una oferta pequeña: algo de precio bajo que resuelve la parte siguiente.
- Tu oferta principal: el curso, el servicio o el producto completo.
El regalo resuelve la primera parte del mismo problema que resuelve tu oferta. Así, quien lo usa ya sabe qué le falta.
Cuidado con dos cosas. Un regalo que no tiene que ver con tu oferta atrae a gente que nunca va a comprarla. Y un regalo que lo resuelve todo deja a la persona sin una razón para pagar.
Un video para cada escalón
Cada escalón pide su propio video, con su propio cierre. Uno invita a pedir el regalo. Otro le habla a quien ya lo tiene y está listo para la oferta pequeña. Otro presenta la oferta principal.
Si vendes videos a negocios, el primer escalón también existe: unas muestras hechas para ese negocio, antes de pedirle nada. Lo ves en el módulo 8.
Los 300 dólares son un ejemplo, no un precio recomendado ni una promesa.